
Querida Ann,
Primero que todo, te pido disculpas. ¿Disculpas por qué? porque la verdad quería enviarte algo “real”, algo “tangible” … Por esta vez Dios no quiso que fuese así y si no se pudo, por algo debió haber sido.
Sí, para eso te había pedido tu dirección y nombre… pensaba en enviarte algo escrito de mi puño y letra, una carta. Estuve llena de pruebas, llegaba tarde de la universidad, me resfrié, estuve con fiebre y el cansancio me mataba… Por eso no pude.
… Lo siento muchísimo…
Pero bueno, ahora a lo principal.
Nos “conocemos” hace ya cuatro años y esta es la tercera vez que tengo el placer de “celebrar contigo” este gran día… ¿Han pasado muchas cosas, no?
Si bien no he tenido la oportunidad de compartir más estos dos últimos años, no creas que te he olvidado… Siempre te recuerdo, siempre te llevo conmigo…
Te llevo en el corazón.
¡Eres una persona muy especial para mí y te quiero muchísimo! Nunca lo olvides, ¿ya?
¿Por qué te digo esto? te preguntarás, quizá…
Este año pude corroborar y darme cuenta de muchas cosas, descubrí que quienes se hacían llamar “mis amigas” realmente no lo eran, sufrí decepciones de personas que consideré “cercanas”… Me sentí sola muchas veces… No tenía ninguna amiga “de verdad”.
A pesar de esa soledad, seguí adelante… Pero esta vez sin ser esa Mery cerrada “de siempre”, la que conociste hace cuatro años.
¿Y sabes por qué?
Porque en el fondo de mi corazón SÍ tenía a una verdadera amiga, una que me entrega su cariño desde otro continente, una amiga que jamás me ha traicionado, fallado, ni decepcionado… Que hayamos tenido diferencias en ciertas ocasiones es otra cosa, discutir es humano y propio de las amistades.
¡Por eso y muchas cosas más te agradezco!
Gracias por ser mi amiga, gracias por apoyarme, gracias por darme ánimos, gracias por ayudarme, gracias por quererme… Gracias te tengo que dar por muchas cosas, pero hay una más importante por la cual te quiero agradecer.
Gracias por sonreír y salir adelante las veces que te lo pedí… Gracias por superar esos obstáculos que no muchos logran pasar.
Sé que no ha sido fácil para ti y que tampoco he estado para animarte, pero las veces que sientas un fuerte abrazo y veas un sendero estrellado que te lleve directo a la solución… Soy yo desde el otro lado del mar que siempre pide por tu seguridad y éxito.
Este año puedo decirte todas estas cosas sin mayor dificultad porque he “vuelto” a ser yo… La que siempre he sido, la que se escondió en el fondo al llegar a una nueva ciudad durante cuatro años y volvió aflorar el año pasado.
Esta vez puedo expresarte sin conflicto todo el cariño que te tengo.
Espero que te guste el regalo que te tengo… Ojalá sea de tu agrado a pesar que lo hice a mano y no de forma digital…
¿Por qué te dibujé como un ángel?
Por que representa la fuerza y el valor que tienes para avanzar y seguir tus sueños a pesar de los problemas que te han acongojado, las alas que tienes para ir donde tú quieras y volar cuan alto quieras… Y el amor que llevas dentro.
Después de todos estos setimentalismos, me despido… Pero no sin antes decir:
“Feliz ♥ Cumpleaños”.









